Si alguna vez has soñado con un terremoto, probablemente te hayas sentido aterrado. Los terremotos son grandes movimientos de las capas tectónicas de la tierra que pueden ocasionar daños devastadores a la tierra y todo lo que en ella se mantiene. Un terremoto puede ser leve o fuerte, y sin importar su magnitud, es probable que nos hayamos sentidos aterrados si los hemos sentido.

 

Pensemos un momento en el significado que los terremotos significan para nuestra subconsciencia. Un terremoto, al generarse, suele desencadenar una serie de sucesos de cambio. Nosotros como seres humanos solemos pensar que un terremoto es algo negativo porque nos enfocamos en el daño que ocasiona a nuestras estructuras o a nuestro alrededor en general. Pero los terremotos son simplemente agentes de cambio que alteran la posición del suelo y quizá también su estructura.

 

Ahora bien, sabemos entonces que nuestra preconsciencia trabaja con sólo símbolos y se mantiene en constante comunicación con nuestra consciencia. Incluso cuando dormimos, nuestra mente subconsciente sigue trabajando. Así que todo aquel significado que los terremotos puedan tener para nuestra consciencia, no necesariamente lo tienen para nuestra subconsciencia.

 

Ve tus sueños desde otra perspectiva

 

Soñar con terremotos puede parecernos algo negativo desde cualquier punto de vista, ya que estamos acostumbrados a enfocarnos en las consecuencias negativas de las cosas que nos rodean debido a un constante miedo interno que sentimos. En este caso, tenemos la posibilidad de ver estos sueños como algo positivo aunque nos sintamos mal al momento de soñarlo. ¿Por qué?

 

Todo lo que existe y no existe permanece en constante cambio como principio natural. Todo vibra, todo se mantiene en constante movimiento. Soñar con terremotos simboliza precisamente eso; cambio y movimiento. Los antiguos lo han sabido desde siempre, algo que deje de moverse o generar cambios a su alrededor, es algo que perece lentamente. Es por ello que los cambios son positivos y nos mantienen con vida. En este preciso momento, millones de células en tu cuerpo están muriendo dando paso a nuevas células que tomarán su lugar; en otras palabras, relativamente no eres la misma persona que eras hace un minuto atrás. ¿Qué pasaría si dejaras de experimentar cambios a grandes y pequeñas escalas? Simplemente dejarías de existir.

 

Solemos ver los cambios de manera negativa debido a que permanecemos en una constante zona de confort; lo que hace que nos digamos a nosotros mismos que los cambios son peligrosos para nuestra vida, y que nos quedemos con lo que tengamos. En este y todos los caso, la frase de “Tu peor enemigo eres tú mismo” tiene todo el sentido del mundo con una connotación literal tan fuerte, que parece chiste.

 

Soñar con terremotos no es lo que parece

 

El hecho de soñar con terremotos y sentirnos mal no significa que sea un sueño negativo. Nos sentimos mal porque nos hemos acostumbrado a entender y presenciar los cambios como algo negativo, debido a que los con los cambios también se aproximan nuevas situaciones desconocidas y nuestra mente suele asociar a lo desconocido con peligro. Es por esto que si vamos caminando en la oscuridad de la noche y escuchamos que un arbusto se mueve rápidamente nos sobresaltamos y pensamos lo peor para al final darnos cuenta que era una simple ardilla indefensa. Nos aterra lo desconocido.

 

Cuando sueñes con terremotos intenta pensar qué aspecto de tu vida está a punto de cambiar, bien sea el ámbito económico, social, sentimental, personal, relacional o cualquiera de los ámbitos que puedas pensar. Piensa en todas las posibilidades que tienes a tu alrededor para intentar descifrar desde donde provendrá ese cambio que tu mente subconsciente detectó y que te está avisando para que estés atento.

 

La paradoja de nuestra psiquis

 

Paradójicamente, nuestra mente intenta avisarnos constantemente de cambios negativos y positivos que se aproximan a nosotros por medio de símbolos al momento de soñar. Es por ello que entendemos que los cambios no son necesariamente negativos si los ves desde la perspectiva correcta; pero nuestra mente, por alguna razón, considera que avisarnos de dichos cambios con anticipación no tiene nada de malo. Estos avisos, como ya sabrás, vienen en forma de sueño cada noche. Has leído bien; cada noche sueñas, sólo que no recuerdas tus sueños.

 

Algo que puede interesarte al momento de soñar con terremotos puede ser prestarle especial atención al lugar donde ha ocurrido el terremoto en tus sueños. ¿Es en tu casa? ¿En algún lugar concurrido? ¿En tu lugar de trabajo?. Es importante saber esto debido a que nuestra mente asocia el epicentro del terremoto con el lugar donde es probable que ocurran los nuevos cambios. Si en el sueño estabas en tu casa y de repente comienza a temblar abrupta y violentamente, puede significar que se aproximan cambios drásticos y dramáticos para ti y todas las personas que viven contigo. Si estás siempre pendiente del lugar donde ocurren tus sueños, es más sencillo entender el mensaje que tu preconsciencia quiere transmitirte.

 

Miedo a lo desconocido

 

A muchas personas les molestan los cambios. Sin saberlo, son personas que sin lugar a dudas le tienen miedo a lo desconocido y prefieren quedarse en su zona de confort para no sentir el rechazo social o personal que puede dejar un fracaso. En el ámbito laboral, las personas más exitosas del mundo son aquellas que están en constante movimiento, que son proactivas y tienen costumbres positivas que alimentan estos hábitos de actividad constante. Es lógico entonces pensar que mientras más nos arriesgamos más posibilidades tenemos de ganar; y que, por el contrario, si eres de las personas que ha pensado en “Pero también tienes más posibilidades de perder” entonces deberías buscar ayuda y replantearte la forma de pensar que estás llevando hasta ahora, porque sin lugar a dudas, eres una persona muy negativa que atrae lo mismo que emite.

 

De la misma forma, soñar con terremotos puede simbolizar un gran cambio en tu vida al cual deberías prestarle especial atención no sólo para estar preparado y tener las herramientas para enfrentarlo a tu disposición, sino también para volverte más consciente de ti mismo y del camino que estás atravesando hasta el final de tus días.